Introducción a la Actividad Editorial · 26 min de lectura
Editores y política editorial en Argentina (1)
En este apunte 22 partes
- Mapa rápido
- LÍNEA DE TIEMPO (fecha → hecho → quién / dónde)
- De Diego: «Editores, libros y folletos. Argentina, 1920-1940»
- Tesis central
- Conceptos clave
- Distinciones
- Ejemplos, fechas y nombres
- Giuliani: «Colección La Siringa» (La dimensión política de la edición de libros)
- Tesis central
- Conceptos clave
- Distinciones
- Ejemplos, fechas y nombres
- Estado y cámaras en este eje (qué dice cada texto)
- Rivera: «La forja del escritor profesional (1900-1930)»
- Tesis central
- Conceptos clave
- Distinciones
- Ejemplos, fechas y nombres
- El rol del Estado (págs. 13-15)
- Cuadro comparativo / Quién dijo qué
- Lo imprescindible (repaso de 5 minutos)
- Autoevaluación
⚠️ Borrador. Este apunte se armó a partir de los textos del campus, algunos escaneados. Los datos marcados [verificar] o [reconstruido] no están confirmados: contrastalos con la bibliografía. Si encontrás un error, avisame con 💡 Sugerencias.
Textos: De Diego (2006/2014), «Editores, libros y folletos. Argentina, 1920-1940» (de La otra cara de Jano) · Giuliani (2014), «Colección La Siringa, en la Argentina de los años 60: la dimensión política de la edición de libros» · Rivera (1980), «La forja del escritor profesional (1900-1930)» | Tiempo estimado de lectura: 25 min
Las páginas citadas son las del PDF de cada texto (separador
=== pág. N ===).
Mapa rápido #
- Eje: cómo se construyó en la Argentina el oficio de editor y el de escritor profesional, y qué papel tuvieron el mercado, el Estado y las ideas políticas. Responde a U1 (historia del editor, profesionalización) y U4 (organizaciones y Estado).
- De Diego es la columna vertebral cronológica: de las colecciones de obras nacionales (1901) a los folletos «popularísimos», los editores inmigrantes de los años 20 y 30 y la «época de oro» desde 1938.
- Rivera completa lo anterior desde el lado del escritor: edición de autor, salario, mecenazgo y patronato del Estado, sociedades gremiales y leyes (1900-1930).
- Giuliani da un caso de edición con proyecto político en los años 60: Arturo Peña Lillo y la Colección La Siringa (1959-1966).
- Aviso sobre el temario: el texto de Giuliani no trata las cámaras ni la política estatal del libro; trata la dimensión política del proyecto de un editor. El rol del Estado sale de Rivera (mecenazgo, bibliotecas populares, premios, leyes). Lo de las cámaras está marcado como [reconstruido] en su sección.
- Los tres textos usan el mismo hilo: el libro como mercancía y como bien cultural/político (doble carácter del libro).
LÍNEA DE TIEMPO (fecha → hecho → quién / dónde) #
| Fecha | Hecho | Quién / lugar | Fuente |
|---|---|---|---|
| 1878 | Biblioteca Popular: cada entrega a 15 pesos; el libro nacional rondaba los 50 | Miguel Navarro Viola | De Diego, pág. 3 (nota 4) |
| 1885-1886 | Biblioteca Económica de Autores Argentinos (antecedente) | Pedro Irume | De Diego, pág. 2 (nota 2) |
| 1891 | Círculo de Cronistas (luego Círculo de la Prensa) | Stock, Colombo, Varas | Rivera, pág. 11 |
| 1896 | Biblioteca de Autores Argentinos (antecedente) | Editorial El Ateneo | De Diego, pág. 2 (nota 2) |
| 4/11/1901 | Biblioteca de La Nación: 4 títulos por mes, rústica y encuadernada | diario La Nación (Emilio Mitre); dirigen Payró y Drago | De Diego, págs. 1-2; Rivera, pág. 2 |
| 1901 | Primer congreso nacional de periodistas | Círculo de la Prensa | Rivera, pág. 12 |
| 1905-1906 | Stella, de «César Duayen» (seudónimo de Ema de la Barra): primer best seller | Biblioteca de La Nación | De Diego, pág. 2; Rivera, pág. 3 (la fecha varía: 1905 la edita la Biblioteca / 1906 en Rivera) |
| 1905 | Quiroga empieza a colaborar en Caras y Caretas (hasta 1927) | Buenos Aires | Rivera, pág. 8 |
| 1906 | Primera Sociedad de Escritores, presidida por Payró | Lugones, Gerchunoff, etc. | Rivera, pág. 11 |
| 1907 | Sociedad de Autores Dramáticos y Líricos (germen de Argentores) | García Velloso, Pacheco, etc. | Rivera, pág. 11 |
| 1908 | Decreto de Figueroa Alcorta: Comisión Protectora de Bibliotecas Populares (rescata la Ley 419 de fomento bibliotecario) | Estado | Rivera, pág. 13 |
| 1910 | Ley de Propiedad Intelectual (proyecto de Carlés, elaborado por Groussac); arancel del 10 % para autores dramáticos | Estado / Soc. de Autores Dramáticos | Rivera, pág. 11 |
| 1913 | Cátedra de Literatura Argentina (UBA, 7/6) para Rojas; Ley 9141 de premios nacionales de literatura | Facultad de Filosofía y Letras; Estado | De Diego, pág. 2; Rivera, pág. 13 |
| 1915 | Biblioteca Argentina (Rojas, con Librería La Facultad de Juan Roldán, impresa en España) | Ricardo Rojas | De Diego, pág. 2; Rivera, pág. 4 |
| 1915 | Ediciones Mínimas («cuadernos mensuales de ciencias y letras»): inicio de los folletos de quiosco | Ernesto Morales y Leopoldo Durán | De Diego, pág. 5; Rivera, pág. 4 |
| ~1915 | La Cultura Argentina (116 títulos en 132 volúmenes en diez años; 3.000-5.000 ejemplares) | José Ingenieros y Severo Vaccaro; talleres Rosso | De Diego, pág. 3 |
| ~1915 | Sociedad de Autores y Compositores (matriz de SADAIC) | músicos populares (Canaro, etc.) | Rivera, pág. 11 |
| 1916 | Editorial Tor (Juan Torrendell, mallorquín) | Buenos Aires | De Diego, pág. 6 |
| 1917 | Folletos: La Novela Semanal (262 n.º, 1917-1922) | — | De Diego, pág. 5 |
| 1917 (Rivera: proyecto 1916) | Cooperativa Editorial Buenos Aires: 68 títulos, 1,20 a 3 pesos, hasta 1922 | Manuel Gálvez | De Diego, pág. 4; Rivera, pág. 5 |
| 1918 | La Novela del Día (331 n.º, hasta 1924) | — | De Diego, pág. 5 |
| 1918 (Rivera) / 1922 (De Diego) | Manuel Gleizer empieza a editar | Villa Crespo | Rivera, pág. 6; De Diego, pág. 9 |
| 1919 | Ediciones Selectas-América (50 n.º hasta 1922) | Samuel y Leonardo Glusberg | De Diego, pág. 8 |
| 1920 (feb.) | Termina la Biblioteca de La Nación: millón y medio de libros (De Diego) / 875 títulos (Rivera) | — | De Diego, pág. 2; Rivera, pág. 2 |
| 30/1/1922 | Los Pensadores (folletos de 32 págs. a 20 centavos; 100 n.º hasta 1924) | Antonio Zamora, Cooperativa Editorial Claridad (Boedo) | De Diego, pág. 7 |
| 1922 | Glusberg funda Babel (más de 100 títulos nacionales en diez años) | Buenos Aires | De Diego, págs. 8-9 |
| 1924 | Editorial Proa (hasta 1932) y 2.ª época de la revista Martín Fierro | Evar Méndez, Güiraldes, Girondo | De Diego, pág. 10 |
| 1925 | Editorial América Unida | Cantilo y Ruiz Guiñazú | Rivera, pág. 6 |
| 1925 | Se funda Espasa-Calpe (España); su filial argentina la llevan Losada y Urgoiti | — | De Diego, pág. 12 |
| 1929 / 1931 | Magazine Sexton Blake (Tor, quincenal) / Colección Misterio (policial) | Tor | De Diego, pág. 7 |
| ene. 1931 | Aparece la revista Sur (Victoria Ocampo); 1933 su sello publica el primer libro (Romancero gitano, Lorca) | — | De Diego, pág. 11 |
| 1933 | Crecen las exportaciones del libro argentino (datos en Bottaro) | — | De Diego, pág. 13 (nota 33) |
| 22/4/1937 | Nace Espasa-Calpe Argentina (Olarra) | Exilio de la Guerra Civil española | De Diego, pág. 12 |
| 1938 | «Año clave»: Editorial Losada (18/8), Sudamericana (dic.) | Losada, Torre, Rossi, Alonso…; Urgoiti, López Llausás | De Diego, pág. 12 |
| 1939 | Emecé (Medina del Río) y sello propio de Santiago Rueda | Buenos Aires | De Diego, pág. 12 |
| 1938-1953 | «Época de oro» de la edición argentina | — | De Diego, pág. 12 |
| 1959-1966 | Colección La Siringa (35 títulos) | Arturo Peña Lillo | Giuliani, págs. 1, 8 |
| 31/10/1959 | Sale el n.º 1 de La Siringa (Ramos) | — | Giuliani, pág. 2 |
| 1965 | Los encantadores de serpientes (n.º 31), del propio Peña Lillo | — | Giuliani, págs. 2, 4 |
| 1966 | El medio pelo en la sociedad argentina (Jauretche) | A. Peña Lillo Editor | Giuliani, pág. 2 |
Lectura de la línea: (1) 1901-1920, diarios y notables arman colecciones de «obras nacionales»; (2) 1915-1925, folletos de quiosco y el editor advenedizo (inmigrante, sin capital cultural); (3) 1937-1939, editores españoles exiliados fundan las casas que dominarán el mercado cuarenta años; (4) años 60, un editor pequeño usa el catálogo como militancia.
De Diego: «Editores, libros y folletos. Argentina, 1920-1940» #
Tesis central #
La edición argentina moderna surge cuando la urbanización, la inmigración y la alfabetización crean un público lector nuevo (pág. 1). Ese público produce un campo profesional de escritores, periodistas, impresores y tipógrafos. Las políticas editoriales —qué se publica, a qué precio, en qué formato— fueron consolidando el libro de autor argentino entre los 20 y los 40. El editor cambia: del patricio letrado al inmigrante advenedizo y, hacia 1938, al empresario de casas grandes.
Conceptos clave #
- Alfabetización (dato): la población alfabetizada pasó de 1.480.000 (censo de 1895) a 3.915.000 (1914) (pág. 5, nota 8).
- Libro de autor argentino: libro de un escritor nacional vivo, publicado por un editor y vendido a un público ampliado; es el objeto de estudio del texto (pág. 1).
- Colecciones de obras nacionales: series de reediciones de clásicos argentinos con intención didáctica y de formación del gusto (Biblioteca de La Nación, Biblioteca Argentina, La Cultura Argentina).
- Folletos «popularísimos»: cuadernillos de unas 32 páginas, papel barato y precio de ~20 centavos (el valor de dos boletos de tranvía o de un «completo»), con tiradas de hasta ~200.000 ejemplares según Sarlo (págs. 5, 7). Se distinguen de los libros «populares» a un peso.
- Editor advenedizo: el editor de los 20 y 30 que viene de oficios ajenos a la cultura (Glusberg fue vendedor de máquinas de coser; Gleizer, agente de lotería; Zamora, corrector de Crítica), de familias inmigrantes y autodidactas (Delgado y Esposito, págs. 6, 9). Antes no existía casi el «editor profesional de los centros europeos» (Buonocore, pág. 9).
- Profesionalización y autonomización: escritores que aceptan el doble desafío de escribir para el público ampliado y aspirar a vivir de la literatura; frase de Gálvez: «tengo mucho espíritu profesional» (pág. 3).
- Revistas que editan libros: Nosotros, Claridad, Babel, Proa, Sur: proyectos de revista que se extienden a un sello (pág. 10).
- «Época heroica» (Lafleur, Provenzano y Alonso): los años 20 y 30 de los pioneros (pág. 6); «época de oro»: desde 1938 hasta ~1953 (pág. 12).
Distinciones #
| A | B |
|---|---|
| Biblioteca de La Nación (1901): diario que se vuelve editor; traducciones y novela; solo 21 de 145 títulos eran argentinos en 1904 (pág. 2) | Biblioteca Argentina (Rojas, 1915): solo clásicos nacionales; 29 volúmenes en 13 años (pág. 3) |
| Rojas: edición filológica; los gauchescos como símbolo de nacionalidad «amenazada por la masa inmigrante»; clásicos coloniales | Ingenieros: tradición nacional desde la Revolución de Mayo; contenido jacobino y socialista; prologa Martín Fierro con Bunge (el gaucho como delincuente) (pág. 3) |
| Colecciones a un peso (Ingenieros, Gálvez): «populares» | Folletos a 20 centavos: «popularísimos» |
| Gálvez (Cooperativa): autores argentinos contemporáneos y novela, género ausente en las otras colecciones (pág. 4) | Rojas e Ingenieros: clásicos y reediciones |
| Claridad (Zamora): «Boedo», proyecto pedagógico y moral, izquierda pacifista y reformista; casi no paga derechos (pág. 8) | Proa/Sur: «Florida», minoría que se define por pertenencia y diferenciación a la vez (Gramuglio, pág. 11) |
| Tor (Torrendell): todo entra, ediciones descuidadas y baratas; paga por adelantado | Claridad: catálogo curado según un ideario socialista |
Ejemplos, fechas y nombres #
Antes de los 20 (págs. 1-4) - Biblioteca de La Nación: nace con las linotipias nuevas del diario, para no despedir personal; estuvo a cargo de Drago y Payró; vendió rústica a 50 centavos y encuadernada a 1 peso (40 y 90 por suscripción); difundió un millón y medio de libros hasta feb. 1920. Tenía un fin de «didactismo cívico o moral» y de control de las lecturas populares y del folletín criollista (Merbilhaá). - Stella: folletín sentimental, resistencia de la alta cultura, interés de Quiroga. - Ricardo Rojas: cátedra de Literatura Argentina (7/6/1913), Historia de la literatura argentina (1917), Instituto de Literatura (1923). Se suele omitir que hacia 1915 creó una colección. - Gálvez y la Cooperativa: mismo convenio de distribución con la Agencia General de Librerías y Publicaciones; objetivos: publicar relegados, autonomía frente a editores que no pagan, bajo costo.
Folletos (págs. 4-6) - Dos etapas del público: cultura popular inmigrante (anarquista, romántica) → tras el triunfo del radicalismo (1916), cultura reformista y humanista asociada al radicalismo y al socialismo, anclada en barrios nuevos. Estado (escuelas), Iglesia y partidos compiten por esos sectores. - Serie: Ediciones Mínimas (1915) → La Novela Semanal (262 n.º), La Novela del Día (331), El Cuento Ilustrado (30, 1918; Quiroga dirigió los primeros 18), La Novela para Todos (50), La Novela Universitaria (55). - Efecto: fuente de trabajo para autores (conviven reconocidos y «profesionales de los folletos») y consolidación del hábito de lectura. La alta cultura los condenó «al infierno de la mala literatura» (Sarlo).
Los editores de los 20-30 (págs. 6-9) - Torrendell (1895-1961), Editorial Tor (1916): calle Río de Janeiro 760; colecciones Grandes Biografías, Obras Famosas, El Mundo de Hoy, El Pensamiento Argentino, Nueva Biblioteca Filosófica; primera edición de Historia universal de la infamia (Borges, 1935); vendió libros al peso (reacción de la Academia Argentina de Letras, 1934); pionero del policial (Sexton Blake, Colección Misterio). - Zamora (1896-1976), Claridad: «tribuna del pensamiento izquierdista»; Los Pensadores (1922) → revista Claridad (n.º 122, 1926-1941); se afilió al Partido Socialista en 1923; bibliotecas: Los Pensadores, Los Poetas, Los Nuevos, Grandes Novelas Modernas, Biblioteca Científica; primeras ediciones de Arlt (Los siete locos, Los lanzallamas). - Glusberg (1898-1987), nacido en Kischinev, Rusia: Ediciones Selectas-América (1919-22) y Babel (1922): tapas blancas con la torre de Babel, 1 a 2 pesos; Lugones, Quiroga (Los desterrados, 1926), Martínez Estrada (Radiografía de la pampa, 1933). Hay vínculo con Mariátegui (Tarcus). - Gleizer (1889-1966): inmigrante ruso (1901); empezó con una librería en Villa Crespo; unió «Boedo» y «Florida»: Borges, Mallea, los González Tuñón, Marechal, Macedonio, Scalabrini Ortiz. Se llamaban a sí mismos «editores judíos de libros argentinos» junto con Glusberg y Jacobo Samet (nota 24). - Cifras de ventas: carta de Ingenieros (1916): autores más vendibles de 1.000 a 2.000 ejemplares, libro a 1 peso. Henríquez Ureña (1926): Zogoibi (Larreta) 10.000 + 20.000 + 40.000; los tirajes se multiplicaron por diez.
Revistas que editan libros (págs. 10-12) - Proa (editorial, 1924-1932, 15 libros en 8 años): Don Segundo Sombra (Güiraldes, 2.000 ejemplares agotados en un mes), Espantapájaros (Girondo, 5.000), primeros libros de Borges. Gran calidad gráfica. - Sur (revista, 1931; editorial desde 1933): 1 título en 1934, 6 en 1935, 13 en 1936, 17 en 1937, 18 en 1938, 2 en 1939 y 2 en 1940; 245 títulos hasta 1966. «Los amigos de Victoria» y referentes externos (Gide, Huxley, Woolf…). Dio visibilidad al traductor literario (Willson: la «página impar»): Borges traduce Orlando y Un cuarto propio.
1938 (págs. 12-13) - La Guerra Civil española produce un éxodo de editores. Espasa-Calpe Argentina (22/4/1937, Manuel Olarra, Losada y Urgoiti); Losada (18/8/1938, con Torre, Rossi, Amado Alonso, Henríquez Ureña, Francisco Romero); Sudamericana (dic. 1938; Urgoiti, Girondo, Ocampo, y luego López Llausás, tras fracasos comerciales); Emecé (1939, Medina del Río; capital de la familia Braun Menéndez; presidente desde 1947 Bonifacio del Carril); sello de Santiago Rueda (1939). - Estas empresas «dominarían el mercado literario durante cuarenta años» y moldearon las corrientes literarias y la canonización de autores en la Argentina, América Latina y España.
Giuliani: «Colección La Siringa» (La dimensión política de la edición de libros) #
Tesis central #
La edición de libros tiene una dimensión política, además de la simbólica y la económica propias de las industrias culturales. Arturo Peña Lillo hizo de un catálogo (la Colección La Siringa) un proyecto político y editorial: reunió autores marginales del centro del campo editorial, ligados al revisionismo histórico y al nacionalismo popular, y colaboró a formar el clima de época de los años 70. Además construyó una comunidad de lectores militantes.
Conceptos clave #
- Dimensión política de la edición: el catálogo toma posición ante el campo editorial y la sociedad; no es neutro. Se articula con las dimensiones simbólica y económica (pág. 1).
- Colección La Siringa: 35 libros de ensayo político y cultural, «libros de pequeña factura», publicados por A. Peña Lillo Editor entre 1959 y 1966 (págs. 1, 7-8). Incluye ensayo político, literario, de lunfardo y de tango.
- Campo editorial (en términos de Bourdieu, que Giuliani usa implícitamente): Peña Lillo se ubica en la periferia del campo y denuncia a las editoriales grandes del centro, a las que llama «el estado mayor» (pág. 4). Ejemplo: se define «del campo popular» frente al boom editorial de los años 60.
- Colonización pedagógica / descolonización ideológica: la cultura nacional estaría colonizada por el imperialismo y la oligarquía local, que difunden una historia «falsificada». Las grandes editoriales «envasan cultura» (traducciones) y hacen «lavado de cerebros» (pág. 4). Es la idea de Jauretche, seguida por Ramos y Palacio.
- Edición como militancia: Peña Lillo concibe su trabajo como contribución a la conciencia nacional y al «proyecto nacional» (pág. 4).
- Comunidad de lectores: el editor convoca a lectores que leen en clave política, como resistencia y formación (págs. 5-7).
Distinciones #
| A | B |
|---|---|
| Revisionismo de derecha («generación previa»; Palacio, De Paoli, Gallardo, Ibarguren) | Escuela Histórica Peronista (Ortega Peña y Duhalde): protagonismo de «las masas» o «el pueblo» como sujeto de la historia (pág. 7) |
| Editoriales grandes («el estado mayor»): traducciones, boom para la clase media | La Siringa: autores nacionales, campo popular, viable económicamente |
| Proyecto político del editor | Fondo económico: Peña Lillo asegura que halló un lugar «tan contestatario ideológica y políticamente como viable en lo económico» (pág. 5) |
Ejemplos, fechas y nombres #
- N.º 1: Jorge Abelardo Ramos, Historia política del ejército argentino (31/10/1959): actúa sobre la realidad (plan de estabilización de Frondizi, congelamiento de salarios, ruptura del apoyo del movimiento obrero peronista); señala la presencia de «las masas» como condición para alianzas políticas.
- N.º 2: Esteban Rey, Frigerio y la traición de la burguesía industrial. N.º 3: Jauretche, Política nacional y revisionismo histórico (surge de una conferencia a la que asistió Peña Lillo); luego, El medio pelo en la sociedad argentina (1966), su obra más divulgada.
- N.º 4: Alberto Belloni, Del anarquismo al peronismo. Historia del movimiento obrero argentino (el más citado; la primera interpretación teórica de esa historia cercana al movimiento obrero).
- Otros: Palacio (La historia falsificada, n.º 5, reedición), Gobello (Breve diccionario lunfardo, n.º 6), Del Río (SEGBA, n.º 8), Horacio Ferrer (tango, n.º 12), Cambours Ocampo (Verdad y mentira de la literatura argentina), Ortega Peña y Duhalde (El asesinato de Dorrego, n.º 34, 1965), Kusch (De la mala vida porteña, n.º 35, 1966).
- Los encantadores de serpientes (Mundo y submundo del libro) (1965): libro del propio editor; critica a editoriales prestigiosas, a intelectuales liberales y de izquierda que apoyaron a Frondizi y a la clase media (el boom literario sería para ella). Un amigo le pregunta si «se lo perdonarán». Hace además autocrítica sobre su ingenuidad inicial de competir con quienes tenían apoyos extraeditoriales.
- Lectores: Gustavo Rearte (Juventud Peronista, 1957), preso en Caseros, pide en 1962 libros a Peña Lillo y le deja la elección; Ortega Peña y Duhalde, lectores de La Siringa, declaran en la revista Confirmado (1965).
- La Colección fue un puente generacional entre los protagonistas del primer peronismo y los de los 70 (pág. 7).
Estado y cámaras en este eje (qué dice cada texto) #
- Giuliani no analiza el rol del Estado ni de las cámaras como tema. Aparece el Estado como contexto (gobierno de Frondizi, proscripción del peronismo, prohibiciones) y como adversario de lectura de los militantes. La autora trabaja además sobre el asociacionismo de editores en el primer peronismo (nota de autor, pág. 9-10) [reconstruido: de allí lo de las cámaras].
- Cámaras [reconstruido / verificar]: la Cámara Argentina del Libro se funda en 1938 (año clave de la edición) y reúne a editores, libreros y distribuidores; la Cámara Argentina de Publicaciones agrupa a editores de revistas y publicaciones periódicas. Para el examen, ubicá la parte de cámaras en la U4 (organizaciones, ferias, derechos). Si la cátedra la trabaja en otro texto, es de ese texto.
- El rol del Estado en la edición surge de Rivera: ver sección siguiente.
Rivera: «La forja del escritor profesional (1900-1930)» #
Tesis central #
Entre 1900 y 1930 se constituye el escritor «profesional»: alguien que busca prestigio, poder social e independencia económica a partir de su trabajo como tal. El proceso es real pero incompleto: la situación económica de los escritores sigue lejos de ser decorosa; conviven la edición de autor, el mecenazgo, el patronato estatal, un incipiente mercado de revistas y editoriales, y una concepción antiutilitarista de la literatura. Se organizan antes los sectores más cercanos a la industria cultural masiva (teatro, música).
Conceptos clave #
- Profesionalización del escritor (págs. 1, 10): proceso por el cual el escritor, apoyado en la modernización (urbanización, clase media, alfabetización, inmigración, industria cultural) y en la idea de autonomía del hecho literario, aspira a vivir de su trabajo.
- Edición de autor: lo corriente a principios de siglo; el escritor paga su edición. Gálvez la pagó hasta mediados de los 20; los «editores» solo administraban y cobraban un 25-35 %; la Agencia General de Librería (filial de Hachette) descontaba 35 % de administración y pagaba 20 % de derechos (pág. 2).
- Escritor «heredero» (Ángel de Estrada, 1872-1923): descendiente del gentleman-escritor del 80; diletante con fortuna, obra estetizante, circuito restringido, libro de lujo (pág. 7). Ejemplo: El color y la piedra.
- Escritor «profesional» (Horacio Quiroga): escribe «incitado por la economía»; usa las revistas de tirada masiva (Caras y Caretas, Fray Mocho, El Hogar); el medio le impone el cuento breve (págs. 7-8).
- Concepción antiutilitarista: las artes y letras como actividades desligadas de imperativos materiales. Ejemplos: manifiesto de La Montaña (1897, de Ingenieros y Lugones) y Calixto Oyuela, en 1906: oficio y lucro «se avienen mal con el superior comercio del espíritu» (págs. 10-11).
- Mecenazgo y patronato: apoyo de particulares (Estrada a Darío y a Gálvez; Piquet) o del Estado (pensiones, comisiones, compra de obras, cargos). Rivera sostiene que persiste «todavía» como compensación del proceso inacabado (págs. 13).
- Crisis de las ilusiones perdidas (por Balzac): choque entre la concepción elitista del escritor (el poema se «burila») y las exigencias de los medios masivos (la nota periodística se «hace»); respuestas: anulación y marginación, adaptación creativa, o vías «elípticas» (crítica, necrológica, crónica) (pág. 12). Ejemplo: Payró, El triunfo de los otros (1907).
- Bohemia: franja de escritores que se hundió o sirvió al periodismo; cafés (Aues Keller, La Brasileña, Los Inmortales, Richmond, etc.) (págs. 14-15).
Distinciones #
| A | B |
|---|---|
| Escritor-heredero (Estrada) | Escritor profesional (Quiroga) |
| Edición de autor (se paga, el «editor» administra) | Edición con editor (Cooperativa, sellos, derechos) |
| Biblioteca de La Nación: traducciones y novela de entretenimiento, tiradas altas | Biblioteca Argentina: clásicos y fines didácticos |
| Claridad (Zamora): edición económica y masiva, > 5.000 ejemplares, ≤ 0,20 | Francisco Colombo y Viau: ediciones de lujo, para el bibliófilo, tirajes reducidos |
| Mecenazgo particular | Patronato estatal (pensiones, comisiones, compras, premios) |
| Sectores que se organizan rápido (autores dramáticos, músicos) | Escritores «de letras» (Sociedad de Escritores, SADE), con menos resultados |
Ejemplos, fechas y nombres #
Proyectos editoriales (págs. 2-7) - Costos: en 1902, Coni Hermanos cobraba 40 pesos por pliego de 16 páginas, sobre un mínimo de 1.000 ejemplares; Alegre (Hugo Wast) se cotizó en 1.140 y se imprimió en España por 560 (0,28 centavos el tomo). La tendencia era imprimir en España por los costos y la falta de papel (pág. 2). - Biblioteca de La Nación: 875 títulos entre nov. 1901 y feb. 1920; rústica a 0,40; fines: obras de fácil lectura, ediciones cuidadas, precio bajo, desarrollo de la literatura nacional (el último no se cumplió); coincidió con el linotipo. Refuerza el proyecto cultural de la clase media (Borges: biblioteca francesa del padre). - Folletería popular (desde 1900): criollismo gauchesco, payadoresco, cocoliche y lunfardo; Quesada la critica en 1902 («El criollismo en la literatura argentina»); matriz de cancioneros (El Alma que Canta, 1916, y El Canta Claro, 1921). - Biblioteca Argentina (1915): precio 1,50 pesos en 1916; reedita dominio público como «protesta moral» contra la ley de propiedad literaria y cede parte de la tirada a los herederos; «congela» un corpus, un canon (págs. 4-5). - La Cultura Argentina: igual canon más positivistas, populares y viajeros ingleses; luego, La Cultura Popular. - Publicaciones de quiosco (1915): Ediciones Mínimas, folletos de 15-20 páginas a 0,10; luego La Novela Semanal, El Cuento Ilustrado, La Novela del Día, etc.; con publicidad, concursos y diseño moderno. - Cooperativa Editorial «Buenos Aires» (1916, Gálvez): mayor parte de las acciones para «hombres de fortuna» que escriben poco; el resto, para escritores como Quiroga; 68 libros en cinco años; distribución por la Agencia General en Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Publica Ciudad (Fernández Moreno), Cuentos de amor de locura y de muerte (Quiroga), El dulce daño (Storni), Raquela (Lynch). - Gálvez y la crítica: más de 80 reseñas para siete libros en diez años; busca lectores nuevos (prensa de colectividades, provincias, América y Europa): crítica con enfoque «publicitario» (págs. 5-6). - América Unida (1925, J. L. Cantilo y E. Ruiz Guiñazú): fondo de literatura científica, libros de estudio al alcance de todas las clases, tribuna para nuevos autores. - Zamora (Claridad, Boedo 837), Gleizer (1918), Glusberg/Babel (fines de 1919).
Salario y economía de Quiroga (págs. 8-9) - 1911: Caras y Caretas le paga 40 pesos por página; ~120 pesos al mes. 1910-1916: 3.800 pesos, unos 53 al mes. En 1928, en «La profesión literaria»: 12.400 pesos en 26 años = 39,75 pesos por mes; «habría muerto a los siete días». Hasta 1927 colabora en Caras y Caretas. - Datos de contexto: población alfabetizada, escuelas y títulos: obras publicadas 1900-1935: 2.350 (500 en 1900-10; 550 en 1911-20; 550 en 1921-30; 750 en 1931-35); 10.500 escuelas primarias en 1926 (pág. 9) [estimación aproximada de Rivera; verificar si la citás].
Asociaciones y leyes (págs. 11-12) - 1906: Sociedad de Escritores (Payró). 1907: Sociedad de Autores Dramáticos y Líricos. ~1915: Sociedad de Autores y Compositores (matriz de SADAIC). Comparación de resultados entre ARGENTORES, SADAIC y SADE. - 1910: Ley de Propiedad Intelectual y Artística; arancel del 10 % para los autores dramáticos; antes se «compraban» las obras a precio cerrado o 3 pesos el acto. - Prensa: Círculo de Cronistas (1891) → Círculo de la Prensa; 1.er congreso (1901); Sindicato de Periodistas y Afines (1919, FORA); proyecto de estatuto del periodista (1926, Guillot) → Ley 12.908 (Estatuto del Periodista Profesional).
El rol del Estado (págs. 13-15) #
- Patronato estatal: pensiones a escritores o a sus viudas (Almafuerte, 200 pesos en 1916), comisiones especiales (viaje de Lugones a las misiones jesuíticas), compra de obras (jurídicas, militares, históricas), cargos (Groussac y Lugones, directores de bibliotecas).
- Comisión Protectora de Bibliotecas Populares (decreto de Figueroa Alcorta, 1908; Ley 419 sarmientina): compra de libros y subvenciones. Financió casi en exclusiva a editores, autores e impresores; fue fomento de más impacto que los premios nacionales (Ley 9141, 1913).
- Crítica al sistema: favorecía la producción, pero descuidaba distribución y consumo, y fomentaba obras «prefabricadas» para satisfacer exigencias burocráticas, «para dormir sin lectores».
- Arlt denuncia el «negocio de los editores»: imprimen 500 ejemplares a 180 pesos y venden 200 a la Comisión de Bibliotecas a 1,50 cada uno (300 pesos); los 300 restantes no les cuestan nada y por eso no les interesa que se vendan (pág. 15).
- Quiroga critica la ley de propiedad literaria: la propiedad se limitaba a diez años después de muerto el autor (La Nación, 9/12/1928) (pág. 9).
Cuadro comparativo / Quién dijo qué #
| De Diego | Rivera | Giuliani | |
|---|---|---|---|
| Período | 1901-1940 (con 1938 como bisagra) | 1900-1930 | 1959-1966 |
| Sujeto central | El editor y sus colecciones | El escritor profesional | El editor como actor político |
| Idea fuerza | Del patricio al editor advenedizo y al empresario | Profesionalización incompleta: mercado + patronato | Edición como militancia y comunidad de lectores |
| Estado | Marginal (escuelas, partidos) | Central: patronato, bibliotecas, premios, leyes | Contexto político (Frondizi, proscripción) |
| Cámaras / gremios | No | Sociedades de escritores, autores y periodistas | No (ver [reconstruido] arriba) |
| Casos | La Nación, Rojas, Ingenieros, Gálvez, Tor, Claridad, Babel, Proa, Sur, Losada, Sudamericana, Emecé | Quiroga, Estrada, Gálvez, Arlt, Oyuela | Peña Lillo, Jauretche, Ramos, Rearte, Ortega Peña |
| Unidad | U1 | U1 y U4 | U2 y U4 (catálogo, política) |
Quién dijo qué (atribuciones) - «Didactismo cívico o moral» y control de las lecturas populares: Merbilhaá (citada por De Diego). - Comparación Rojas/Ingenieros como «batalla por los usos del pasado»: Degiovanni (De Diego). - «Editores advenedizos» / trayectorias de oficios no culturales: Delgado y Esposito (De Diego). - «Época heroica»: Lafleur, Provenzano y Alonso; folletos y alta cultura: Sarlo; la crisis y la «tribuna del pensamiento izquierdista»: Zamora (autodefinición), «empresa cultural»: Romero. - «Los editores judíos de libros argentinos»: Buonocore (cita de De Diego). - «Estado mayor», «envasar cultura», «colonización pedagógica»: Peña Lillo (según Giuliani); «proyecto nacional», historia «falsificada»: Jauretche. - «Escuela Histórica Peronista»: Ortega Peña (cita de Giuliani). - «Escritor heredero» y «profesional»: Rivera; «Vivo de lo que escribo»: Quiroga.
Lo imprescindible (repaso de 5 minutos) #
- 1901: Biblioteca de La Nación (diario La Nación; Payró y Drago; con linotipos; hasta 1920; 875 títulos según Rivera).
- 1915: Biblioteca Argentina (Rojas) y La Cultura Argentina (Ingenieros y Vaccaro): dos usos del pasado; Ediciones Mínimas abre los folletos de quiosco.
- Folletos «popularísimos»: ~20 centavos, tiradas de hasta 200.000; La Novela Semanal (1917).
- Gálvez (Cooperativa Editorial Buenos Aires, 1916/17): autores contemporáneos, novela, 68 títulos; «profesionalista».
- Zamora (Claridad; Los Pensadores, 30/1/1922): Boedo, pedagógico y socialista; Glusberg (Babel); Gleizer: inmigrantes sin capital cultural = editor advenedizo.
- Torrendell (Tor, 1916): todo entra, libros al peso, policial.
- Proa y Sur: revistas que editan libros (Florida); Sur sube el prestigio del traductor.
- 1938: «año clave»; exilio de editores españoles: Losada (18/8), Sudamericana (dic.), Emecé (1939); «época de oro» hasta ~1953.
- Rivera: escritor heredero (Estrada) vs. profesional (Quiroga); en 1928 Quiroga calcula 39,75 pesos por mes de lo ganado escribiendo.
- Estado: pensiones, comisiones, compras, cargos; Comisión Protectora de Bibliotecas Populares (1908); Ley 9141 de premios (1913); Ley de Propiedad Intelectual (1910); crítica: se fomentaba la producción, no la distribución.
- Gremios: Sociedad de Escritores (1906), Autores Dramáticos (1907, Argentores), SADAIC, Círculo de la Prensa, Ley 12.908.
- Giuliani: La Siringa (1959-66, 35 libros, Peña Lillo): revisionismo y nacionalismo popular; Los encantadores de serpientes (1965); lectores militantes (Rearte; Ortega Peña y Duhalde).
- Aviso: las cámaras no se tratan en estos tres textos; lo de la Cámara Argentina del Libro (1938) es [reconstruido / verificar].