Introducción a la Actividad Editorial · 22 min de lectura
Libros baratos, masificación y modelo hispanoamericano
En este apunte 20 partes
- Mapa rápido
- Romero (1990): Libros baratos y cultura de los sectores populares
- Tesis central
- Conceptos clave
- Distinciones (tabla)
- Ejemplos, fechas y nombres del texto
- Claves de lectura sobre cada eje del mensaje
- Los conceptos de Romero sobre la recepción
- Sora (2009-2011): El libro y la edición en Argentina
- Tesis central
- Conceptos clave
- Distinciones (tabla)
- Ejemplos, fechas y nombres del texto
- Las tres hipótesis, en detalle
- Cómo se llegó al libro barato (de Biblioteca de La Nación a Claridad)
- El modelo hispanoamericano: Argentina y México
- La crisis
- Cuadro comparativo / Quién dijo qué
- Lo imprescindible (repaso de 5 minutos)
- Autoevaluación
⚠️ Borrador. Este apunte se armó a partir de los textos del campus, algunos escaneados. Los datos marcados [verificar] o [reconstruido] no están confirmados: contrastalos con la bibliografía. Si encontrás un error, avisame con 💡 Sugerencias.
Textos: Romero (1990), «Buenos Aires en la entreguerra: libros baratos y cultura de los sectores populares» · Sora (2009-2011), «El libro y la edición en Argentina. Libros para todos y modelo hispanoamericano» | Tiempo estimado de lectura: 25 min
Mapa rápido #
- Romero (P4-4) estudia el período de entreguerra (1920-1940) en Buenos Aires: cómo una edición de libros baratos (Claridad, Tor, Sempere, Leoplán, ediciones socialistas) fue una «empresa cultural» que dialogó con la cultura barrial de unos sectores populares en ascenso. Es historia cultural, no historia de empresas. Responde sobre todo a U1 (el libro y sus lógicas, el público) y a U2 (catálogo, colecciones).
- Sora (P4-5) es un panorama de larga duración (1810-1950, con coda hasta hoy). Sostiene tres hipótesis para explicar el «modelo argentino»: (1) el peso de los extranjeros y el espacio trasnacional; (2) el libro barato «al alcance de todos»; (3) la escala iberoamericana del mercado. Responde a U1 (historia del editor), U2 (campo editorial, catálogo) y U4 (cámaras, Estado, bibliotecas).
- Se conectan así: Sora ubica a Romero (lo cita explícitamente) dentro de una genealogía más larga de libro barato (Biblioteca de La Nación 1901 → Tor y Claridad → Eudeba 1959 y CEAL 1966), pero lo matiza: advierte que «sectores populares» es una categoría del presente que puede forzar el orden simbólico de la época.
- Estructura temporal común: edad de oro del libro barato argentino (1900-1940) → Guerra Civil española (1936-39) y exilio republicano (1938-40) → mercado iberoamericano (años 40) → Eudeba/CEAL/Siglo XXI (1959-66) → golpe de 1976 y crisis.
Romero (1990): Libros baratos y cultura de los sectores populares #
Tesis central #
Entre 1920 y 1940 se formó en Buenos Aires una cultura popular barrial, más conformista y reformista que contestataria, letrada y abierta a la movilidad social. Una «empresa cultural» de editoriales baratas la atravesó con un «mensaje» (formar al hombre culto, entretener, entender y reformar la sociedad) y a la vez registró sus gustos y necesidades. Romero ve en esa cultura elementos que el peronismo (1945) recogería: justicia social, nacionalismo, valor de la mujer, modelo de vida de clase media (pág. 30).
Conceptos clave #
- Sociedad barrial: tras la inmigración masiva, el «progreso» (tranvías, loteos, pavimentos, acortamiento de la jornada) sacó a muchos trabajadores de los conventillos del Centro y La Boca hacia los barrios nuevos. Allí hubo más vida familiar y tiempo libre (págs. 1-2).
- Cultura popular barrial: conformista y reformista antes que contestataria, porque la imagen de una sociedad móvil quitaba coherencia a la masa obrera inmigrante. Letrada: en su elaboración pesa la palabra escrita, ya en competencia con la radio y el cine.
- Instituciones barriales: clubes, sociedades de fomento, bibliotecas populares, comités socialistas y radicales, además de la esquina y el café. Eran «ámbitos privilegiados» donde esa cultura se amasaba (pág. 3).
- Mediadores: los militantes (socialistas, intelectuales de izquierda) que, actuando en las instituciones barriales, hacían de nexo entre la experiencia popular y la cultura elaborada. Romero los toma de Gramsci (los «intelectuales»), como transmisores-refractores (pág. 26).
- Empresa cultural: proyecto editorial de libros baratos y calidad, «presentados orgánicamente» (como biblioteca, es decir, plan o guía de lectura), dirigido a un público ampliado que incluya al «pueblo trabajador». Combina difusión con prédica: no solo poner las obras al alcance, sino convencer de su valor (pág. 7).
- Cultura (según Raymond Williams): el sistema significante de la sociedad; no es mero reflejo de lo económico. Sectores populares (no «cultura popular» ni «clase»): se rechaza «cultura popular» por esencialista y «clase» porque en la entreguerra la movilidad social frenó su cristalización; el término es más amplio y atiende a la heterogeneidad (pág. 24).
- Hegemonía (Gramsci): la cultura popular es subordinada y conflictiva a la vez; ni polo íntegro y resistente (versión romántica o populista) ni mero producto de la manipulación (pág. 24).
Distinciones (tabla) #
| Principios de siglo (1900-1915) | Entreguerra (1920-1940) | |
|---|---|---|
| Sociedad | Hacinados en conventillos; excluidos; ideología anarquista | Barrios; movilidad social; red de clubes, bibliotecas y comités |
| Cultura | Trabajadora y contestataria | Popular, conformista y reformista |
| Lo «útil» del libro | Lo «realmente útil» (conocimiento para cambiar la sociedad) | Lo «entretenido»; la cultura como patrimonio y ornato |
| Política | Anarquismo; mensaje romántico y abierto | Radicales y socialistas; sindicalismo; organizaciones de fin acotado |
| Lectura típica | Obras de tesis, ensayo político anarquista | Novela, policial, magazine, más reforma que revolución |
| Eje del mensaje editorial | Qué propone | Dónde se ve |
|---|---|---|
| Hombre culto | Eclecticismo, consagración y sencillez; clásicos «ya aprobados» (Nobel, cine) | Sopena, Leoplán, Tor, Claridad |
| Entretener | Aventuras, policial, romántica, poesía; menos novela de tesis | Tor, Leoplán |
| Sociedad y hombre | Humanismo y pacifismo, menos politizado | Colección «por la paz» de Claridad |
| Entender y reformar | Socialismo reformista, educación, higiene, cooperativismo | Claridad, Pequeño Libro Socialista, Sociedad Luz |
| Lo nacional | Primeros signos (Sarmiento, Hernández, regionalismo, Rosas) | Tor, Leoplán |
| Sexo y cuerpo | Educación sexual, salud, deportes, higiene | Biblioteca Científica de Claridad |
Ejemplos, fechas y nombres del texto #
Línea de tiempo (Romero)
| Fecha | Hecho | Quién / dónde |
|---|---|---|
| 1901 | La Biblioteca de La Nación pone a la venta un volumen semanal de tela blanca con cantos dorados | Diario La Nación; mucha obra francesa «entretenida e intrascendente» |
| Principios de siglo | Biblioteca Blanca, al módico precio de 30 centavos (literatura, vanguardias, pensamiento social) | Editorial valenciana Sempere, para obreros ilustrados y militantes |
| Hacia 1915-1925 | Auge de las «novelas semanales» (estudiadas por Beatriz Sarlo en El imperio de los sentimientos) | Primera experiencia de producción en serie; muchos lectores del barrio leen por primera vez |
| Alrededor de la Primera Guerra | Proyectos ambiciosos: Biblioteca Argentina (Ricardo Rojas), La Cultura Argentina (José Ingenieros), Cooperativa de Buenos Aires (Manuel Gálvez) | Muestran un público culto, o que aspira a serlo, y escritores profesionales |
| 1916 | Se funda Tor | Joaquín Torrendellas (el texto lo nombra así; Sora, «Juan C. Torrendel») [verificar] |
| Antes de 1920 | Maucci, otra casa popular (libros muy baratos, papel pobre, tapas llamativas) | Con Tor, las primeras editoriales «verdaderamente populares» |
| 1922 | Colecciones muy económicas Las Grandes Obras y Los Intelectuales (continúan la línea de Sempere); también la serie Los Pensadores de Zamora (20 centavos, semanal) | Hugo, Zola, Tolstoi, Hamsun + Kropotkin, Gori, Nordau, Ghiraldo (anarquistas) |
| 1926 | Los Pensadores se transforma en la revista Claridad (por el grupo Clarté de Barbusse, Rolland, France) | Antonio Zamora; sigue la editorial Claridad |
| 1929 | Magazine Sexton Blake (policial) | Tor y otros |
| 1934 | Nace Leoplán, revista-libro semanal (196 páginas de texto e ilustraciones, a precio módico; novela en tres columnas) | Editorial Sopena; slogan «un plan de lectura» (Leo-Plan) |
| 1930-1940 | Crítica popular, radio y cine ocupan espacio; tiraje de Crítica: unos 300.000 ejemplares | Periodismo de corte popular (Crítica); revistas como Radiolandia |
| Hacia 1946 | El Pequeño Libro Socialista: algo más de cincuenta títulos (Marx casi ausente) | Partido Socialista, junto con la Sociedad Luz |
Datos adicionales: Joyas Literarias, colección del tipógrafo y dirigente sindicalista Luis Bernard (de calidad y costo entre las «novelas semanales», pero con excelentes autores). René Stordeur: «Todos hemos aprendido a leer a través de las Joyas Literarias». Sopena (española) difundió la novelística europea del siglo XIX y alimentó a Leoplán. Claridad: precio medio de 50 centavos; El matrimonio perfecto (Van der Velde), de la Biblioteca Científica, tuvo cuarenta ediciones en veinte años; la Biblioteca Científica llegó al 25 % del catálogo.
Éxitos de Claridad: Sin novedad en el frente (Remarque), El fuego (Barbusse); series Los Poetas, Los Realistas, Los Nuevos, Novelas de Aventuras, Clásicos del Amor, Sherlock Holmes, estudios sociales, teosofía y la serie pacifista. Autores argentinos de Boedo (Castelnuovo, Mariani, Arlt) y cobertura de México y América Latina.
Sociedad Luz (socialista): folletos sobre alcoholismo, higiene, educación sexual, Ley 1420; campañas contra el tabaco y las venéreas; fomento de bibliotecas populares.
Claves de lectura sobre cada eje del mensaje #
- El hombre culto: lo define el eclecticismo («Dudar de todo, no cerrarse a nada»). Ser culto = estar al día y entrar en una tradición ya consagrada; las obras se promocionan como sencillas y directas. Detrás hay una definición del lector: alguien que empieza su cultura literaria y necesita guía.
- Entretener: es un viraje respecto de la tradición de principios de siglo (novelas de tesis). Leoplán y Sopena apostaron a aventuras de buena calidad (Verne, London, Dumas, Fevál), mientras Tor ofreció una línea más estándar (serie Tarzán), policial (Edgar Wallace, Van Dine, Ellery Queen) y regionalismo. Hay lector nuevo: jóvenes, mujeres, con tiempo libre.
- Entender y reformar: Claridad difunde a Marx y Engels, Labriola y, sobre todo, a Henderson y socialistas ingleses y argentinos sobre problemas puntuales. «Comprender y reformar pacíficamente» reemplaza la crítica global. En educación se abandona la recusación anarquista de la escuela pública.
- Lo nacional: un cambio de sensibilidad apenas incipiente. Se valora a Sarmiento, Alberdi, Echeverría, Hernández y Estanislao del Campo; Tor desarrolla una línea de literatura regional; Leoplán incluye cuentos camperos (Benito Lynch) e incluso a Hugo Wast (nacionalismo católico), y a Gálvez (El gaucho de Los Cerrillos) o Rosas. Anticipa una «argentinización» posterior.
- Sexo y cuerpo: avalancha de obras de higiene sexual tras la primera posguerra (control de natalidad, venéreas, trata de blancas con Albert Londres). Se vincula con la nueva posición de la mujer, el ideal de la «vida deportiva» y las campañas socialistas.
Los conceptos de Romero sobre la recepción #
- Los mensajes no se imponen mecánicamente: se reciben, decodifican y asimilan (a través de la cultura preexistente), normalmente con modificaciones parciales (Stuart Hall). El mensaje incluye elementos del propio mundo popular, para que los receptores puedan reconocerse (pág. 27).
- Romero no cierra una opinión sobre la importancia relativa de esta empresa cultural. Reconoce que solo una parte de los sectores populares era lectora; muchos se limitaban a diarios y revistas (pág. 12).
Sora (2009-2011): El libro y la edición en Argentina #
Tesis central #
La historia editorial argentina no se entiende de forma «unitaria»: el «modelo argentino» surge de tres factores: la acción de extranjeros en la implantación de la imprenta y la edición; la creencia, desde inicios del siglo XX, en una masa de lectores y la edición de libros baratos; y la participación de argentinos en una escala iberoamericana del mercado (pág. 1-2, 5). La Argentina fue «modélica» para el espacio iberoamericano hasta mediados de los años 70; después el «americanismo» no volvió a florecer.
Conceptos clave #
- Libro barato / «libro al alcance de todos»: edición de bajo costo, altas tiradas, distribución por canales no tradicionales (kioscos, además de librerías); se concibe para un público «anónimo» y supuestamente alfabetizado (págs. 11, 18).
- Edición sin editor: grandes proyectos de colección ideados por intelectuales (no por editores profesionales) y fabricados por un taller o una librería importantes (Rosso; Librería del Colegio). Ejemplos: La Cultura Argentina, Biblioteca Argentina, Cooperativa de Buenos Aires (pág. 11).
- Editorial generalista: categoría «nativa» de los propios editores para catálogos diversificados y orientados a públicos diversos; Sora advierte que no debe confundirse sin más con «ediciones populares» (nota 86).
- Campo editorial (en sentido de Bourdieu): para Sora lo completan, en los años 30, sucursales de editoriales extranjeras, la separación entre edición, imprenta y librería, y la agremiación de los editores.
- Efecto de campo: impacto que producen las apuestas innovadoras de nuevos editores sobre el tablero editorial y los especialistas establecidos (nota 95).
- Nacional extranjera: condición de toda cultura nacional (y de los campos editoriales en particular), que se apoya en modelos, prácticas y capitales del exterior. La traducción funciona como «acumulación de capital» (Pascale Casanova).
- Escala iberoamericana: desde los años 40 las apuestas editoriales de Argentina y México (y otros) pasan a ser interdependientes.
Distinciones (tabla) #
| Concepto A | Concepto B | Diferencia |
|---|---|---|
| Productores de textos (criollos, élite, exiliados o formados afuera) | Productores y comerciantes de impresos (extranjeros con oficio) | En el siglo XIX, la actividad literaria vino de la élite local; la imprenta y la librería, de extranjeros (Coni, Peuser, Casavalle, Jacobsen) |
| Edición de libros antes de la Primera Guerra | Edición diferenciada posterior | Hasta 1914 la edición dependía de la lógica de la librería, del mecenazgo y de la imprenta de diarios; no era actividad diferenciada |
| Colecciones de libros nacionales (Ingenieros, Rojas) | Editoriales de traducción de gran público (Tor, Claridad) | Las primeras afirman el canon nacional (formato sobrio, tapas de un color); las segundas, la traducción y la variedad, con tapas coloridas |
| Estrategia Argentina (literatura, ensayo, psicología) | Estrategia México/FCE (economía, sociología, historia, filosofía) | División de nichos: Losada y otras publicaban literatura; el FCE ocupaba las ciencias sociales «sin competencia» |
| «Sectores populares» (categoría de Romero) | «Editoriales generalistas» (categoría nativa) | Sora critica que la primera imponga intereses del presente a un orden simbólico del pasado |
Ejemplos, fechas y nombres del texto #
Línea de tiempo (Sora)
| Fecha | Hecho | Quién / lugar |
|---|---|---|
| 1759 | Primera librería de Buenos Aires | José de Silva Aguiar (portugués) |
| 1781 | Funciona en Buenos Aires la Imprenta de los Niños Expósitos (la que los jesuitas habían llevado a Córdoba en 1765) | Impulso de Silva Aguiar; virrey Vértiz |
| 1810 | Del contrato social de Rousseau, primer libro «libre» (no responde a demanda práctica); traducción promovida por Mariano Moreno | Imprenta de los Niños Expósitos |
| 1811-1812 | Decreto de libertad de imprenta; Biblioteca Pública | Buenos Aires |
| 1824 | La Lira Argentina, primer signo de unificación de la poesía «argentina», publicada en París | Primer ejemplo de la deuda con el exterior |
| Década de 1830 | Se instalan las primeras litografías (Hipólito Bacle, 1828-29; Hilaire Bertrand, 1833); revista La Moda | Suizo y francés; primer periódico ilustrado, El Diario de Anuncios |
| 1838 | Dogma de la joven generación (Echeverría), publicado en El Iniciador de Montevideo; Asociación de Mayo | Exilio de la generación del 37 |
| 1853 | Primera Constitución Nacional; organización del Estado | Se acelera el sistema escolar y editorial |
| 1862-1872 | Década «fecunda» para las artes gráficas: Casavalle (1862, Librería de Mayo), Coni (1863), Kraft (1864), Peuser (1867), Igón (Librería del Colegio, 1868), Jacobsen (Librería Europea, 1869), Ángel Estrada (1871) | Libreros-impresores, casi todos extranjeros |
| 1870 | Sarmiento crea la Comisión Protectora de Bibliotecas Públicas; hacia 1876, unas 200 bibliotecas | Estado como promotor del libro |
| 1872 | El gaucho Martín Fierro, de José Hernández; en pocos años, 48.000 ejemplares | Apelación a un público lector anónimo |
| 1875-1884 | Coni edita El Industrial; huelga tipográfica de 1878; 1882 Primera Exposición Continental de Obras Impresas | Agremiación del sector gráfico |
| 1879-1887 | Anuario Bibliográfico de Navarro Viola; en 1882 cuenta 40 «editores» y 544 libros publicados | Primer intento de totalizar el espacio editorial |
| 1884 | Convenio para fomentar la publicación en castellano (Eduardo Wilde, ministro de Roca; Chile, Uruguay, Colombia) | Política estatal de subsidio al libro |
| 1901 | Biblioteca de La Nación (hasta 1920): 872 títulos y 1.500.000 ejemplares | Dirección de Payró y Drago; impulso de Emilio Mitre; surge para absorber el cambio tecnológico (linotipos, 400 empleados) |
| 1912 | Pedro García funda la librería El Ateneo | Distribución nacional y edición técnica, científica y médica |
| 1915-1925 | La Cultura Argentina (José Ingenieros; precio de costo; sin subvención) | Impresor y distribuidor: Lorenzo Rosso |
| 1915-20 | Biblioteca Argentina (Ricardo Rojas), 1,50 $ m/n | Librería del Colegio |
| 1916 | Cooperativa de Buenos Aires (Manuel Gálvez, Horacio Quiroga; también Storni, Dávalos, Lynch) y fundación de Tor (Juan C. Torrendel) | 68 títulos en cinco años |
| 1922 | Los Pensadores (febrero; 0,20 por número; 5.000 ejemplares) | Antonio Zamora (Claridad) |
| 1926 | Revista Claridad (julio), patrocinada por Palacios, Bravo y Juan B. Justo | Ícono: el pensador de Rodin; lema «Educar al soberano» |
| 1920 / 1925 | Sucursales de Labor y de Espasa-Calpe | Gonzalo Losada trabaja allí desde ~1928 |
| 1928 | Primera Exposición Nacional del Libro; Gerchunoff: «La Argentina lee» (unas 2.500 librerías) | Afirmación de la edición nacional |
| 1900-1935 | 2.350 títulos argentinos: 400 (1900-10), 550 (1911-20), 650 (1921-30), 750 (1931-35) | Cifras de Rivera [verificar] |
| 1934 | Fundación del Fondo de Cultura Económica (FCE), México | Cosío Villegas, Villaseñor |
| 1936 | Con la Guerra Civil, Espasa-Calpe Argentina edita sin la casa madre y lanza la Colección Austral (Guillermo de Torre) | Argentina reemplaza a España |
| 1938 | Losada (Gonzalo Losada y Joaquín Gil dejan Espasa-Calpe cuando la sede española se declara pro-franquista) | «La editorial de los exiliados» |
| 1938-39 | Sudamericana (Girondo, Victoria Ocampo; luego López Llausás) y Emecé (1939; Medina del Río y Álvaro de las Casas; capital de Braun Menéndez) | Editores españoles con socios argentinos |
| 1939 | FCE pasa a publicación regular (de 4-6 títulos al año a 52); La Casa de España | Llegada de republicanos exiliados |
| 1940 | Los libros del FCE llegan a la Argentina; 1941 sección Sociología (Medina Echavarría); 1944 Biblioteca Americana y Tierra Firme | Ciencias sociales «sin competencia» |
| 1945 | Sucursal del FCE en Buenos Aires, dirigida por Arnaldo Orfila Reynal | «Casa de México», avenida Independencia |
| 1948-1965 | Orfila Reynal dirige el FCE en México (casi 20 años); 1944 Economía y sociedad de Weber | Traducciones dirigidas por Medina Echavarría |
| 1959 | Eudeba (José Boris Spivacow) | Edición para el «gran público» |
| 1966 | Centro Editor de América Latina (CEAL), de Spivacow tras la «noche de los bastones largos»; Siglo XXI, de Orfila, expulsado del FCE como «extranjero comunista» | Últimos emprendimientos del modelo |
| 1976 | Golpe militar: afecta duramente los campos editorial, intelectual y académico | El americanismo no volvió a florecer |
| 1997-2000 | Sudamericana vendida a Bertelsmann (1997); Emecé al Grupo Planeta (2000) | Última «crisis»: venta a grupos trasnacionales |
Las tres hipótesis, en detalle #
- Los extranjeros y el espacio trasnacional. El oficio de imprimir, vender y editar llegó con inmigrantes con saber previo (Coni, de Saint-Malo, llegó con operarios y máquinas modernas; Bacle, Bertrand, Casavalle, Jacobsen, Peuser, Hortelano, Abeledo en 1901 para libros jurídicos, García en El Ateneo en 1912). París fue el origen de la mayor parte de los impresos leídos en el siglo XIX (entre 1814 y 1914 se editaron en Francia unos 5.000 títulos en español; más de la mitad de los libros escolares usados en 1865-91 eran extranjeros). Botrel habla de la «librería española» en Francia.
- El libro barato. La Biblioteca de La Nación (1901) probó que había un público amplio. Entre 1869 y 1914 la población alfabetizada pasó del 20 al 60 %, y hacia fines de los años 20 rondaba el 90 %. De esa creencia en un «público de masas» descienden Losada, Orfila Reynal y Spivacow. Sora la llama una «creencia generadora de prácticas» que no necesariamente tiene correlato estadístico (nota 93).
- La escala iberoamericana. La Guerra Civil española paralizó el centro editor en castellano y desde los años 40 la escala del mercado fue «definitivamente iberoamericana». Argentina ya era a fines de los 30 el principal productor de libros en castellano.
Cómo se llegó al libro barato (de Biblioteca de La Nación a Claridad) #
- Biblioteca de La Nación: primera propuesta pensada para un público general; incluía universales (Goethe, Tolstoi, Dostoievski, Twain), mucha literatura francesa (Zola, Verne, Dumas) y solo 20 autores argentinos, que daban el mayor rédito simbólico. Libros pequeños (16,5 × 12 cm), tapas grises o marrones, guardas art nouveau.
- Ingenieros y Rojas: «Ediciones de libros nacionales». Figuras de lector: el estudiante, el obrero, el inmigrante a asimilar. No eran proyectos de editoriales sino de intelectuales dominantes. Romero (citado por Sora) afirma que, pese a esa representación, su demanda fue de un público ya formado.
- Tor: radicalizó el abaratamiento y popularización; tapas coloridas, continuidad con las revistas ilustradas, nombres de autores castellanizados (tradición española).
- Claridad: tiradas de al menos 5.000 ejemplares por número de Los Pensadores; la revista llegó a 10.000 (mitad vendida en kioscos y librerías de todo el continente) hacia mediados de los 30; libros de más de 200 páginas, 1 peso, un tercio del jornal de un obrero. Imprenta y local en el sur de la ciudad. Realismo y crítica social frente a la estética «pura» del grupo de Florida; sede del grupo Boedo (Leónidas Barletta, César Tiempo). Sus libros formaron las bibliotecas de los centros socialistas. Zamora, nacido en Zaragoza (1896) y afiliado al PS, trabajó en el diario Crítica.
- Otras líneas: élites con ediciones cuidadas (Lajouane), la vanguardia en círculos restringidos (Gleizer, Glusberg). La editorial Sur (Victoria Ocampo) tradujo a Henry James en 1945 (Borges y Bianco).
El modelo hispanoamericano: Argentina y México #
- Argentina: los republicanos «crearon muchas editoriales» (Losada, Sudamericana, Emecé) apoyadas en el campo y en socios locales. Dominio de la edición literaria. Losada, representante del FCE en Buenos Aires hasta 1945 y librería como lugar de sociabilidad (Alberti, Neruda, Henríquez Ureña, Amado Alonso, Ayala).
- México: los exiliados se reunieron en torno a un proyecto de Estado (FCE; Cosío Villegas y Alfonso Reyes). El FCE se especializó en ciencias sociales y humanidades porque las argentinas y chilenas hacían literatura y las españolas habían desaparecido del mercado desde 1938.
- Orfila Reynal (La Plata, 1897 – México, 1998): químico, socialista, reformista de 1918 (Córdoba), discípulo de Alejandro Korn, secretario general de la Universidad Popular Alejandro Korn (1938-48); creó la colección Autodidacta en Claridad (1944). Perfil de editor: «especialista en relaciones públicas», con capital de relaciones y experiencia entre cultura y gestión. Separado del FCE en noviembre de 1965 (apoyo a la Revolución Cubana; gobierno de Díaz Ordaz) → Siglo XXI.
- Diferencia fundamental (Sora): relación distinta entre intelectuales y Estado en cada país; en Argentina el modelo fue de empresas privadas con fuerte componente cultural; en México, de proyecto estatal-cultural.
La crisis #
- Desde los años 50 la edición argentina ondula entre «booms» y «crisis». Sora habla de una «Edad de Oro» como creencia (libros argentinos como referencia para Iberoamérica).
- Cortes: el golpe de 1976; la dominación editorial española iniciada a inicios de los años 60; la venta de grandes sellos a grupos trasnacionales (Sudamericana a Bertelsmann; Emecé a Planeta).
- Sora recuerda que tras la salida de la Convertibilidad (2001) la industria se recuperó rápido (ej.: «creció un 28 % la industria del libro»), pero el optimismo no llega lejos: los editores latinoamericanos «se encuentran antes en Frankfurt que en Buenos Aires».
- Efecto de la Guerra Fría: instituciones como el Franklin Book Program (EE. UU., Alianza para el Progreso) produjeron aportes pero también «daño» en las redes editoriales americanistas (nota 95).
Cuadro comparativo / Quién dijo qué #
| Romero | Sora | |
|---|---|---|
| Foco | Entreguerra porteña; público y mensajes | Larga duración 1810-1950; empresas y campos |
| Categoría clave | «Empresa cultural», «sectores populares» | «Libro barato», «edición sin editor», «escala iberoamericana», «nacional extranjera» |
| Libros baratos | Reflejan y moldean una cultura barrial reformista | Estrategia fundante del modelo argentino, desde 1901 |
| Claridad | Mensaje socialista y humanista; Biblioteca Científica | Educar al soberano, tirada, precio, Boedo, alfabetización de barriadas |
| Tor | Entretenimiento, regionalismo, Tarzán | Radicalizó abaratamiento; tapas coloridas |
| Ingenieros/Rojas | Escritores profesionales y público «culto» | Intelectuales dominantes; público ya formado (cita a Romero) |
| Guerra Civil/exilio | No aparece | Eje: Losada, Sudamericana, Emecé, FCE |
| Peronismo | Vínculo con elementos de la cultura barrial | Solo como fecha (1943-55) en el itinerario de Orfila |
Autores y conceptos citados por cada uno: Romero → Raymond Williams (cultura), Gramsci (hegemonía e intelectuales), E. P. Thompson, Stuart Hall (codificación y decodificación), Sarlo. Sora → Bourdieu (autonomización), Casanova (traducción), Botrel, Chartier, Darnton, Mollier, De Sagastizábal, Rivera.
Lo imprescindible (repaso de 5 minutos) #
- Romero: la cultura barrial de la entreguerra era popular, conformista y reformista; no ya trabajadora y contestataria como a principios de siglo.
- Instituciones barriales: clubes, sociedades de fomento, bibliotecas populares, comités. Mediadores: socialistas.
- «Empresa cultural»: libros baratos + guía de lectura (Biblioteca) + prédica. Cinco ejes del mensaje: hombre culto, entretener, entender y reformar, lo nacional, sexo y cuerpo.
- Editoriales: Sempere (Biblioteca Blanca, 30 centavos), Tor (1916), Maucci, Claridad (Zamora; Los Pensadores 1922; revista 1926), Sopena/Leoplán (1934), Pequeño Libro Socialista, Sociedad Luz.
- Claridad: precio medio 50 centavos; best-seller El matrimonio perfecto (40 ediciones en 20 años); Biblioteca Científica (25 % del catálogo).
- Sora: tres hipótesis: extranjeros, libro barato, escala iberoamericana.
- La edición no estaba diferenciada hasta la Primera Guerra: dependía de la librería, el mecenazgo y los diarios.
- 1901 Biblioteca de La Nación: 872 títulos, 1,5 millones de ejemplares; origen del libro barato argentino.
- La Cultura Argentina (Ingenieros, 1915) y Biblioteca Argentina (Rojas): «edición sin editor»; con la Cooperativa de Buenos Aires (Gálvez y Quiroga, 1916).
- Guerra Civil: Espasa-Calpe Argentina (Austral, 1936), Losada (1938), Sudamericana, Emecé (1939).
- FCE (México, 1934): ciencias sociales; Argentina: literatura. Sucursal en Buenos Aires 1945 (Orfila Reynal).
- Eudeba 1959 (Spivacow); CEAL y Siglo XXI 1966; golpe de 1976: fin del modelo americanista.
- Crisis: ciclos de «boom» y crisis; venta de sellos a grupos trasnacionales; «Edad de Oro» como creencia.